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martes, 7 de julio de 2015

Pastel Mágico e Inteligente


¡Hola a todos!

Aquí os traigo una nueva propuesta que os servirá tanto para desayunar como para endulzar vuestras meriendas, además de ser perfecto para verano o invierno porque se puede comer fresquito.

Os resultará curioso el nombre...

A mí, al menos, me lo pareció desde el primer momento en que lo vi hace ya bastantes meses.

¿Cómo puede ser inteligente un pastel?


Pues yo os lo digo... No se trata de inteligencia, sino de la magia de la repostería.

Porque, a pesar de llevar ya algo de tiempo en este mundillo, no deja de sorprenderme cómo una simple masa con el calor adecuado puede llegar a convertirse en tres cosas distintas.

Para este bizcocho (que tampoco sé si llamarlo bizcocho, porque está formado por más cosas), solo realizarás una masa, pero luego en el horno se transformará en tres capas de consistencia y apariencia distintas.

Y si no lo creéis, mirad más de cerca:


¡Ya lo véis!

Se distinguen perfectamente 3 niveles distintos:

Primero, arriba del todo, un esponjosísimo y ligerísimo bizcocho.

Después, en medio, una capa que nos recuerda totalmente a una deliciosa crema pastelera o unas natillas muy densas, suaves y cremosas.

Finalmente, una base algo más dura, como hojaldrada, que se parece a un pudin o algo por el estilo.


No sé si me habré explicado bien, pero creo que lo mejor que podéis hacer para entenderlo es prepararlo en casa, porque de verdad que está absolutamente increíble.

Cuando das el primer bocado, se encuentran las tres texturas en tu boca y se funden en una. Y madre mía... No puedo seguir porque ya no me queda ni un poco en casa.

Por eso es mágico e inteligente este pastel. Por eso me encanta tener la repostería como afición. Porque de una cosa tan simple como una única masa, puedes obtener una maravilla como ésta.


Así que, no me enrollo más. Preparadlo y coméroslo frío, recién sacado de la nevera, o a temperatura ambiente.

Lo que sí os recomiendo es que no lo desmoldéis ni intentéis sacarlo del molde estando aún caliente, porque se tienen que asentar las tres capas para que no se os rompa.


PASTEL MÁGICO E INTELIGENTE

Receta del blog Kanela y Limón

Ingredientes (para un molde rectangular)

  • 8 yemas
  • 8 claras
  • 1 litro de leche tibia
  • 250 g de mantequilla derretida y fría
  • 250 g de azúcar blanco
  • 225 g de harina
  • Ralladura de 1 limón
  • 2 cucharaditas de vainilla en pasta
  • Azúcar glasé para decorar
Elaboración:

1. Precalentamos el horno a 180º. Batimos las yemas con el azúcar y la vainilla en pasta hasta conseguir una mezcla cremosa y algo espumosa.

2. Incorporamos la mantequilla, la leche, la harina (previamente tamizada) y la ralladura de limón.

3. Montamos las claras a punto de nieve y las añadimos poco a poco y con muchísimo cuidado, utilizando movimientos envolventes desde el centro hacia las paredes del bol. Llevad cuidado de no batirlo muy fuerte para que no se os bajen las claras. Más vale maña que fuerza aquí.

4. Cuando toda la mezcla esté homogénea, la pasamos a un molde previamente engrasado con spray desmoldante o mantquilla y harina y horneamos 10 minutos a 180º y 50 minutos a 160º.

5. Sacamos el pastel del horno y lo dejamos enfriar en el molde, sin desmoldar y sin cortar hasta que no esté totalmente frío. Debe asentarse para que no se rompa.

6. Espolvoreamos un poco de azúcar glasé por encima, con ayuda de un colador.

Conservadlo en la nevera para que esté fresquito y no se ponga malo con estos calores.





Espero que os haya gustado esta receta.

Muy pronto volveré con otra muy especial, dedicada totalmente a mis niños y sus familias por el regalazo que me hicieron para el final del curso.

Hasta entonces,

¡Un besazo!

lunes, 15 de junio de 2015

Bizcochitos de Yogur, Avellana y Praliné


¡Hola de nuevo!

Antes de empezar, quiero pedir disculpas por mi larga ausencia inesperada de estas semanas.

El final de mayo y en general todo el mes de junio es un poco estresante en mi profesión y apenas he tenido tiempo de encender el horno y las pocas veces que lo he hecho, ha sido para realizar algún encargo.


Pero por fin, la semana pasada tuve un huequito para dedicarle a mi olvidada repostería ya que en Murcia tuvimos un par de días festivos con motivo del día de la Región.

Así que comencé a sacar recetas de mi lista de pendientes y la primera a la que le tocó fue ésta.


Se trata de unos bizcochitos de yogur que tienen como ingredientes principales la avellana y el praliné.

Por si no lo sabéis, el praliné es una pasta que se forma con las avellanas y que está de muerte. Lo podéis hacer en casa, pero lo venden ya hecho en tiendas de repostería especializada, aunque también lo he visto alguna que otra vez en algún supermercado.

Total, que como soy una loca amante de la avellana y todo lo que se haga con ella, no me explico como ha pasado tanto tiempo hasta que me he decidido a preparar esta receta.


Aunque puedan parecer muffins, yo no los considero así, ya que son mucho más ligeros y esponjosos que éstos y no tan altos. Podrían parecerse a un bizcocho de cupcake, pero no llegan a ser tan ligeros.

Son súper jugosos, con un sabor intensísimo a avellana y tienen el tamaño perfecto para desayunar.

La receta la adapté un poquito del libro de yogur helado It Mylk, del que os hablé el año pasado. También he hecho algún helado, pero hasta que no me auto-regale el bol de la heladera de la KitchenAid me doy por vencida con los helados. Solo he conseguido que no se me cristalizara una vez, por lo que me toca esperar.

Bueno, vamos con la receta,


BIZCOCHITOS DE YOGUR, AVELLANA Y PRALINÉ

Receta adaptada del libro It Mylk

Ingredientes para 10-12 bizcochitos pequeños u 8 grandes.

  • 125 g de yogur desnatado sin azúcar
  • 2 huevos
  • 40 ml de aceite de oliva suave (en la receta ponía 50 g de mantequilla, pero prefiero el aceite)
  • 100 g de azúcar moreno
  • 50 g de almendra molida
  • 2 cucharaditas de levadura Royal
  • 50 g de avellanas picadas no muy fino
  • 50 g de praliné de avellanas
Elaboración:

1. Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos nuestro molde de cupcakes con spray desmoldante.

2. Mezclamos el aceite con el azúcar hasta que no haya grumos y después incorporamos los huevos de uno en uno.

3. Mezclamos por otro lado el praliné con las avellanas y reservamos.

4. A la mezcla de azúcar, aceite y huevos, añadimos el yogur, la harina tamizada con la levadura y la almendra molida y mezclamos con mucha suavidad.

5. Por último, añadimos la mezcla de avellanas y praliné.

6. Repartimos la mezcla en los agujeros del molde poniendo una cucharada en cada una y horneamos durante 22 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo éste salga limpio.

NOTA:
Estos bizcochitos aguantan bastante bien en un recipiente hermético durante 5-6 días. También los podéis congelar en bolsitas individuales hasta 3 meses.


Mirad lo esponjosos que quedan...



¡¡MMMMM!!

Espero que los preparéis y me contéis.

Besos,




martes, 7 de abril de 2015

Bundt Cake de Cerveza Negra



¡Muy buenos días a todos!

¿Qué tal han ido las fiestas?

En Murcia seguimos de vacaciones, lo que significa que sigo teniendo todo el tiempo del mundo para seguir horneando.



Hoy os traigo una receta que para mí es, sin duda, una de las mejores combinaciones que se haya inventado:

CERVEZA NEGRA + CHOCOLATE

Si la cerveza negra es algo que ya de por sí me vuelve loca, si la unimos al chocolate se convierte en una perdición.


Me encanta su espesor y ese toque amargo que deja en la boca.

Y al usarla en un postre se convierte en algo maravilloso. Os lo prometo.

Ya había publicado anteriormente unos Cupcakes de cerveza Guinness y nada más probarlos, sentí un auténtico amor por la combinación de chocolate, cerveza y crema de queso.


En esta ocasión, decidí omitir la crema de queso para restarle algunas calorías y poder tomármelo como desayuno con menos remordimientos, pero si lo deseáis, no dudéis en hacer la crema que explico en esa receta y extenderla por encima del bundt. 

¡Quedará delicioso!

En cuanto a la marca de cerveza negra, es muy importante que elijáis una de calidad para que el bizcocho quede bien jugoso y esponjoso.

A mi me gusta la Guinness, que es la más famosa de todas ellas, pero si habéis probado otra que os guste, no dudéis en usarla.


Aquí os dejo la receta, la cual está un poco adaptada de la que Bea publicó en su libro "El Rincón de Bea" con el nombre de Chocolate Stout Bundt Cake.

La tuve que adaptar porque me di cuenta de que no tenía nata fresca, que es esa que es más espesa que la nata líquida. Así que se me ocurrió que podía mezclar un poco de queso crema con un chorrito de leche para que quedara con una textura algo menos densa y más similar a la nata fresca.

Además, sustituí la mitad de azúcar blanco por moreno, ya que le aporta a los bizcochos un extra de jugosidad durante más tiempo.

¡El resultado fue inmejorable! 

¡Vamos con ella!


BUNDT CAKE DE CERVEZA NEGRA

Receta adaptada del libro El rincón de Bea

Ingredientes:
  • 250 g de mantequilla
  • 150 g de azúcar blanco
  • 150 g de azúcar moreno
  • 2 huevos grandes
  • 280 g de harina
  • 1 1/2 cucharaditas de bicarbonato
  • 3/4 de cucharadita de sal
  • 100 g de queso crema + un chorrito de leche semidesnatada (podéis usar también 180 ml de nata fresca si tenéis)
  • 235 ml de cerveza negra (yo usé Guinness)
  • 50 g de cacao en polvo sin azúcar
Elaboración:

1. Precalentamos el horno a 175º y engrasamos nuestro molde de bundt cake con un poco de spray desmoldante.

2. En un cazo, ponemos la mantequilla con la cerveza negra y la calentamos a fuego lento hasta que rompa a hervir. Cuando ésto ocurra, retiramos del fuego, añadimos el cacao y batimos enérgicamente con unas varillas manuales hasta que no tenga ni un solo grumo. Dejamos enfriar hasta que quede a temperatura ambiente.

Es muy importante que la mezcla no esté caliente a la hora de añadir los huevos, ya que si no se cocinarán.

3. Batimos los huevos con los azúcares. Añadimos también el queso crema mezclado con el chorrito de leche. Tenemos que conseguir una textura más ligera que el queso crema pero no tan líquida como la nata para montar. Mezclamos bien.

4. Incorporamos la mezcla de cacao, mantequilla y cerveza y batimos bien hasta que quede homogéneo.

5. Tamizamos la harina junto con el bicarbonato y la sal y los añadimos a la mezcla anterior en dos tandas, cuidando de batir suavemente y sin exceso para que no nos quede luego un bizcocho correoso. Aseguraos de que no quedan grumos de harina, ya que no desaparecerán durante el horneado y quedarán manchitas blancas en el bundt.

6. Vertemos la masa en el molde, lo repartimos bien por todos los huecos con la espátula y horneamos entre 35-40 minutos. Id comprobando con un palillo cuando está hecho. Yo tuve que dejarlo 5 minutos más con el horno apagado como se especifica en la receta, para que estuviera totalmente cocinado.

7. Dejamos reposar el bizcocho en el molde durante 10 minutos y después lo volcamos sobre una rejilla y lo dejamos que se enfríe por completo.

NOTA:

Podéis cortar porciones, envolverla en film o meterlas en bolsas de congelación y congelarlas durante 3 meses.




Pues solo queda que lo probéis y me contéis.

Muchos besos,




domingo, 18 de enero de 2015

Bundt Cake de Limón y Jengibre


¡Buenas noches de domingo!

Ya estoy por aquí otra vez para traeros cosicas dulces y deliciosas y, en este caso, perfectas para curar cualquier resfriado.

En invierno me encanta hacer bizcochos para desayunar, pero este año estoy haciendo poquitos, poquitos.

Para matarme, lo sé, pero entre unas cosas y otras siempre se convierten en la última receta de mis pendientes.


Me gustan sobre todo los de sabores cítricos, así que empecé a buscar en mi libro de referencia de bundts (el de El Rincón de Bea) para encontrar alguno lleno de vitamina C.

Y entonces encontré algo que me llamó muchísimo la atención: Limón, jengibre y pimienta blanca.

 No soy muy amante del limón en los dulces, por lo que siempre me he decantado por el típico bizcocho de naranja.

Sin embargo, me apetecía cambiar y usar el limón, además de que la combinación con la pimienta blanca y el jengibre (ingrediente indispensable en mi cocina desde que lo descubrí).


He probado el jengibre con manzana, con canela, con calabaza, con sirope de arce... Pero nunca combinado con el limón.

Así que cuando decidí que ésta sería la receta elegida, me puse a preparar todos los ingredientes y... solo tenía pimienta negra :(

Aunque eso no me frenó. Lo hice sin pimienta para tener así la excusa de repetirlo con ella, porque una vez que lo pruebas, quieres que sea invierno siempre para tener una razón de tomar este bizcocho (que es bueno para los catarros :D).


Así que nada, como siempre os animo a que lo probéis, que no está excesivamente dulce y además, el saborcillo que deja el jengibre es ¡increíble!

¡¡Aquí tenéis la receta, para que lo preparéis ya mismo!!


BUNDT CAKE DE LIMÓN Y JENGIBRE

Receta adaptada de El Rincón de Bea

Ingredientes:

  • 250 g de margarina
  • 230 g de azúcar
  • 3 huevos
  • 420 g de harina
  • 3/4 de cucharadita (tsp) de bicarbonato
  • 3/4 de cucharadita de levadura
  • 250 ml de leche + una cucharada de limón
  • 2 cucharadas de ralladura de limón
  • 2 cucharadas de zumo de limón
  • 2 cucharaditas de jengibre en polvo
Elaboración

1. Precalentamos el horno a 170º y engrasamos nuestro molde de bundt con spray desmoldante

2. Preparamos el buttermilk mezclando la leche con el limón. Removemos y reservamos unos 10 minutos, hasta que se corte.

3. Batimos la margarina con el azúcar hasta que esté cremoso. Añadimos los huevos de uno en uno, sin añadir el siguiente hasta que el anterior esté completamente integrado.

4. Añadimos un poco de harina tamizada con la levadura, el bicarbonato y el jengibre y la alternamos con un poco de leche (la que hemos cortado con el limón). Mezclamos con movimientos suaves y solo hasta dejarlo homogéneo. Repetimos el proceso hasta que hayamos añadido toda la harina y la leche.

5. Por último, ponemos el zumo y la ralladura de limón y mezclamos hasta que todo esté bien integrado.

6. Vertemos la mezcla en el molde y con una espátula, nos aseguramos de que llena todos sus huecos y de que no quedan burbujas de aire. Alisamos la superficie.

7. Horneamos durante unos 50-55 minutos o hasta que al pincharlo con un palillo, éste salga limpio.

8. Sacamos el bundt del horno, lo dejamos enfriar en el molde y sobre una rejilla durante unos 10 minutos y después lo desmoldamos y lo dejamos sobre la misma rejilla hasta que se enfríe por completo.

NOTA:

Podéis cortar porciones, envolverlas en film y congelarlas durante 3-4 meses.



Por cierto, muy pronto compartiré con todos vosotros una tarta de chocolate deliciosa cuya receta me ha dado mi alumno Jorge de 1º de Primaria, que con 6 añitos es uno de mis mejores seguidores.

El otro día me enseñó una foto de unos cupcakes que hizo que tenían una pinta ¡buenísima!

Espero que tengáis una semana estupenda.

¡Muchos besos!


viernes, 31 de octubre de 2014

Bundt Cake Especiado de Calabaza



¡Buenas y gloriosas tardes!

¿Por qué gloriosas? ¡¡¡¡Porque por fin tengo mi molde de bundt cake!!!!

Sí, sí, el jubilee, del cual estaba perdidamente enamorada desde que lo vi, está en mis manos. ¡Yuhuuuu!

Tenía unas ganas locas de tener un molde de bundt, porque mira que salen unos bizcochos bonitos ¿eh?

¡Yo solo espero que este sea el primero de muchos!

¿Qué deciros de él? Que pesa más que un muerto y que es un poco difícil de limpiar, pero todo merece la pena. Tenía un miedo terrible a la hora del desmoldado, pero salió sin problemas... ¡Casi no me lo creía!


En cuanto a la receta, he decidido por fin poner en práctica una del libro de El rincón de Bea, el cual llevaba ya varios meses en mi estantería, lleno de post-its con recetas pendientes que me gritaban ¡hornéame, hornéame!

Se trata de un bizcocho híper jugoso de calabaza con un mar de especias en el.

Al principio el asunto de la calabaza me disgustaba un poquitín... No sabía que tipo de sabor podía darle al bizcocho. Sin embargo, tras leer en uno y mil blogs lo deliciosa que queda tras usarla en postres y teniendo como referencia la tarta de zanahoria (en la que ésta no se nota para nada) no he podido evitar lanzarme a la piscina y hacerla.

¡Y gracias que lo he hecho! ¡¡Está increíble!! Y más con la combinación de canela, clavo, nuez moscada y jengibre... ¡¡ESTÁ ESPECTACULAR!!

No es que haya usado la calabaza para hacer algo Halloweeniano. Más bien para dar la bienvenida al otoño, que parece que poco a poco va entrando en Murcia. Aún así, la comparto con todos vosotros en este día importado desde las Américas, ya que tengo la cultura inglesa y americana muy metida dentro :D.

Cualquiera que tenga el libro de Bea o siga su blog podrá ver la receta, pero por si acaso la comparto por aquí con una mini variación: he disminuido parte del azúcar, sustituyéndolo por sirope de agave.


BUNDT CAKE ESPECIADO DE CALABAZA

Receta un pelín adaptada del libro El Rincón de Bea

Ingredientes:

  • 250 g de mantequilla
  • 150 g de azúcar moreno
  • 50 g de sirope de agave
  • 4 huevos
  • 520 g de harina
  • 4 cucharaditas de levadura
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1 cucharada de jengibre molido
  • 3 cucharaditas de canela
  • 1 cucharadita de nuez moscada
  • 1/2 cucharadita de clavo molido.
  • 250 ml de leche semidesnatada + una cucharada de zumo de limón.
  • 330 g de puré de calabaza.
Preparación:

1. Precalentamos el horno a 180º y engrasamos nuestro molde de bundt con spray desmoldante.

2. Echamos el limón en la leche, removemos y dejamos reposar 5 minutos.

3. En nuestra batidora, batimos la mantequilla con el azúcar y el agave a velocidad media-alta, hasta que se aclare y se ponga esponjoso.

4. Añadimos los huevos de uno en uno.

5. Echamos 1/3 de los ingredientes secos (harina, levadura, bicarbonato, canela, clavo, nuez moscada y jengibre) tamizados. Mezclamos y añadimos la mitad de la leche cortada con el limón.

6. Alternamos el resto de los ingredientes secos con la leche hasta que lo hayamos incorporado todo.

7. Por último, añadimos el puré de calabaza y volvemos a mezclar hasta que quede todo homogéneo.

8. Ponemos la mezcla en el molde y nos aseguramos de que rellena todos los huecos usando una espátula.

9. Horneamos durante unos 55-60 minutos, o hasta que al insertar un palillo éste salga limpio.

10. Una vez horneado, ponemos el molde sobre una rejilla durante 10 minutos. Después lo volcamos y lo dejamos que se enfríe por completo sobre la rejilla.



Preparadlo ya mismo, que lleva verdura y es buena para vuestra saludo :D :D :D

Besitos,


domingo, 5 de octubre de 2014

Bizcocho Especiado con Nueces de Macadamia



¡Buenas noches!

Sé que es un poco tarde para publicar recetas y que llevo una semana bastante ausente, pero no podía cerrar el fin de semana sin compartir con todos vosotros esta delicia!!

Y gracias que puedo compartirla, porque este fin de semana ha sido uno de los más frustrantes, reposterilmente hablando, ¡¡¡de toda mi vida!!!

¿Por qué? Por el maldito queso mascarpone. Sí, sí. Veréis, os cuento:

Yo tenía un montón de proyectos para publicar este fin de semana en el blog. Hice unos cupcakes que desde que los vi en The Hummingbird Bakery, deseé hacerlos. Todo iba bien hasta que decidí ponerle mascarpone en lugar de Philadelphia a la crema y... ¡Tachán! Se me cortó! ¿Por qué? No lo sé. Quizás sobrebatido... Aunque el caso es que se los comieron igual, no me gustó como quedaron para el blog, por lo que prometo repetir la receta y volver a subirla.

El otro chasco llegó con la tarta de queso que le hice a mi padre por su cumpleaños ayer también. Como parece que ha sido el fin de semana del mascarpone en mi casa, decidí hacer una combinación de tarta de queso con brownie. Todo iba bien al principio, lo prometo. La capa de galleta, la de brownie y encima la de queso... Y, tras 70 minutos de horno, cuando ya se estaba tostando la superficie y me daba miedo quemarla, la saqué del horno a sabiendas de que no estaba hecha pero confiando en el señor frigorífico para asentarla.

Nada más lejos de la realidad. Esta mañana me he puesto a cortarla para hacerle las fotos y... marea de queso mascarpone al canto. El brownie estaba perfectamente horneado, pero el centro del queso estaba líquido (aunque los bordes sí estaban cuajados), por lo que la tarta se me ha "desinflado" en el medio. ¡¡¡¡Qué decepción!!!! Imagino que habrá sido cosa de la consistencia más grasa del mascarpone, que tarda más en cuajar, por lo que la próxima vez lo combinaré con Philadelphia a ver que tal.

Aunque bueno, he de decir que nos la hemos comido igual casi con pajita, porque estaba... Os lo contaré cuando la repita.


Tras semejante fin de semana de frustraciones en la cocina me ha entrado el pánico, porque se me acababa el tiempo y no tenía nada que compartir con vosotros. Estaba incluso empezando a dudar de mis habilidades, pensando que mi mano para los dulces me había abandonado, cuando me ha venido a la cabeza el otoño, el frío, la lluvia y los bizcochos calentitos. Y, ¡manos a la obra me he puesto!

Como podéis ver lo que ha salido es un bizcocho. Sin más. Bueno, sin más no... Porque tiene sabor a frío, a otoño, a lluvia e incluso un poquito a Navidad. ¿Por qué? Porque lleva jengibre. Y canela. Y sabe a las dos cosas y el sabor de una no mata al de la otra. Y después de todas las catástrofes, me ha dado una alegría inmensa ver que el bizcocho ha salido perfecto.

Ahora que al despertarse por las mañanas ya va apeteciendo un vasito de leche o un café bien caliente, no hay mejor acompañamiento para él que un bizcocho como éste.


Como ya sabéis por alguna que otra receta de bizcocho que he publicado como éste de Miel y Nueces, ¡¡me encanta ponerles frutos secos!!

En este caso he usado unas nueces de Macadamia que tenía por ahí dando vueltas y el contraste entre el bizcocho ligero y las nueces crujientes es espectacular!

Además tiene ese toquecito algo picante del jengibre (al que me acabo de hacer adicta) que combina muy bien con la tradicional canela, haciendo que tanto el olor como el sabor sean irresistibles.

Aquí tenéis la receta:


BIZCOCHO ESPECIADO CON NUECES DE MACADAMIA

Receta de My Sweet Cakeland

Ingredientes:
  • 100 ml de aceite de oliva
  • 190 g de harina
  • 80 g de azúcar moreno
  • 20 ml de Sirope de Agave (Si no tenéis, poned 100 g de azúcar en lugar de 80)
  • 3 huevos
  • 60 g de nueces de Macadamia picadas
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 40 g de yogur natural desnatado
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 1/2 cucharaditas de jengibre molido
  • 1 cucharada de canela molida.
Elaboración:

1. Precalentamos el horno a 170º con calor arriba y abajo y preparamos un molde rectangular (de loaf) engrasándolo con spray desmoldante o mantequilla.

2. Comenzamos mezclando el azúcar y el sirope con el aceite hasta que no queden grumos de azúcar.

3. Añadimos los huevos de uno en uno hasta integrarlos por completo.

4. Añadimos el extracto de vainilla y las nueces y mezclamos bien.

5. Añadimos la harina tamizada junto con la levadura y el jengibre y también el yogur. Mezclamos muy suavemente y sin excedernos para que no se nos quede un bizcocho duro y correoso.

6. Separamos un poco de la mezcla en otro bol y le añadimos la canela.

7. Ponemos la mezcla sin canela en el molde y después echamos la que tiene canela por encima. Con ayuda de un palillo o una cucharilla, hacemos remolinos para mezclar ambos colores y darle un efecto marmolado.

8. Horneamos durante unos 25 minutos o hasta que al pinchar el palillo salga limpio.

7. Dejamos que se temple un poco en el molde y después lo pasamos a una rejilla para que termine de enfriarse por completo.






¡Ahí la tenéis! Para desayunar algo sanito y diferente por la mañana

¡Más dentro de poquito, lo prometo!

¡Besotes!



miércoles, 30 de julio de 2014

Tarta de Chocolate, Avellana y Nutella (Layer Cake).


¡Ya estoy otra vez por aquí!

Esta semana la receta se ha hecho de rogar, pero ya la tenéis aquí. El pasado fin de semana fueron las fiestas patronales de mi pueblo y por ese motivo, cenamos toda la familia en casa de mi abuela y claro está, no podía desaprovechar la ocasión de hacer una tarta!


Al principio, tras ojear todos los libros de recetas que tengo, me decanté por una que aparece en The Hummingbird Bakery Cookbook, llamada Brooklyn Blackout. Se trataba de una tarta con un bizcocho de chocolate muy jugoso que iba rellena y cubierta de una espesa natilla de chocolate. ¡Qué delicia! Sin embargo, el sábado no tenía yo las manos para natillas y tras hacerlas, me quedaron llenas de grumos de harina, así que... ¡Tuve que tirarlas y pensar un plan B! No os preocupéis que volveré a intentarlo para poder compartir con vosotros esa receta tan deliciosa.


Entonces, me acordé de una crema de mantequilla de merengue suizo de Nutella que Alma Obregón hizo hace algún tiempo, la cual afirmaba que era la crema más sedosa del mundo. Así que no pude contener mi curiosidad y me puse manos a la obra con ella. Decidí ponerle una capa de crema de avellana en lugar de ponerlas todas de Nutella y así darle otro matiz a la tarta. Seguía combinando por las avellanas pero sin tanto sabor a chocolate.

¡Pues nada, no sigo liándome y os dejo la receta! Por cierto, me he comprado un libro para hacer helados de yogurt, por lo que prometo alguna recetilla para la semana que viene! Este fin de semana no publicaré porque el viernes me voy a Madrid!!!!! Por fin ha llegado el día de hacer el curso de cupcakes de Alma Obregón!!!!!!! En mi próximo post os enseñaré fotos y os contaré cómo me ha ido.

¡Vamos allá!


TARTA DE CHOCOLATE, AVELLANA Y NUTELLA

(Receta del bizcocho de The Hummingbird Bakery Cookbook)
(Receta de la crema de Objetivo: Cupcake Perfecto)

Ingredientes para un molde de 20 cm (o 3 si los tenéis):

Para el bizcocho:

  • 80 ml de aceite de oliva
  • 260 g de azúcar
  • 2 huevos
  • 1/2 de cucharadita de vainilla en pasta
  • 45 g de cacao en polvo sin azúcar
  • 3/4 cucharadita de levadura tipo Royal
  • 3/4 cucharadita de bicarbonato
  • 170 g de harina
  • 160 ml de leche semidesnatada  + un chorro de limón
  • Una pizca de sal
Para el buttercream de merengue suizo de Nutella:
  • 4 claras de huevo
  • 220 g de azúcar
  • 350 g de mantequilla en textura pomada
  • 200 g de Nutella
  • 2 cucharaditas de pasta de avellana italiana (Yo uso las de Homechef)
  • Sprinkles o Nonpareils para decorar
Elaboración

Bizcocho:

1. Precalentamos el horno  a 170º y ponemos un poco de spray desmoldante en nuestro molde (también podemos usar mantequilla.

2. Mezclamos la leche con el chorrito de limón y dejamos reposar 5 minutos hasta que se corte.

3. En un bol, mezclamos el azúcar con el aceite. Añadimos los huevos de uno en uno y mezclamos bien hasta que se integren. Añadimos la vainilla en pasta.

4. Tamizamos la harina con el cacao, la levadura y el bicarbonato y añadimos la mitad a la mezcla anterior. Mezclamos SOLO hasta integrarla completamente. Vertemos la mitad de la leche y mezclamos. Repetimos la operación con el resto de harina y leche, llevando mucho cuidado de no sobrebatir.

5. Ponemos nuestra masa en el molde o, si disponemos de 3, la dividimos a partes iguales. Tened en cuenta que el tiempo de horneado variará en ambos casos. Si horneamos todo en un molde será mayor que si lo hacemos por separado.

6. Horneamos unos 45 minutos (si es todo en un molde) o en tandas de 25-30 minutos (en tres moldes)

7. Una vez pinchemos el bizcocho y el palillo salga limpio, sacamos el bizcocho del horno y lo dejamos atemperar en el molde. Cuando ya no esté caliente, lo pasamos a una rejilla y dejamos que se enfríe por completo. Cuando ésto ocurra, procedemos a cortar las capas con ayuda de una lira para pasteles o con un cuchillo largo. Si hemos hecho tres bizcochos, solo tendremos que nivelarlos para que todas las capas queden iguales.

Buttercream de Merengue Suizo de Nutella y Avellana.

1. En primer lugar, ponemos las claras y el azúcar al baño maría y las calentamos, sin dejar de remover, solo hasta que el azúcar se haya disuelto por completo.

2. Pasamos inmediatamente las claras al bol de la batidora y comenzamos a montarlas. Tened en cuenta que tardarán algo más de lo normal (unos 10 minutos). 

3. Cuando estén brillantes y se forme un pico al levantar el batidor, añadimos la mantequilla y batimos a velocidad media-alta durante 5 minutos.

4. Dividimos unas 5 cucharadas de crema y las ponemos en un bol. Reservamos.

5. Con el resto de crema que aún tenemos en el bol de la batidora (en mayor cantidad) haremos la crema de Nutella. Le añadimos los 200 g y batimos durante 5 minutos a velocidad alta, o hasta que alcancemos la textura que deseamos. Reservamos esta crema en un bol

6. Cogemos las 5 cucharadas de crema blanca que habíamos reservado, le añadimos las dos cucharaditas de pasta de avellana y mezclamos muy bien durante 3 minutos a velocidad alta.

Montaje

1. Ponemos un poco de crema en una base de cartón y sobre ésta colocamos la primera capa de bizcocho.
 
2. Metemos la crema de avellana en una manga pastelera, o ayudándonos de una espátula, y la repartimos sobre el primer bizcocho. 

3. Repetimos la operación con la siguiente capa de bizcocho, pero usando esta vez la crema de Nutella.

4. Cuando hayamos colocado la última capa, procedemos a aplicar la capa "recogemigas". Se trata de una capa de crema muy fina que aplicamos por toda la tarta para que luego las migas que va soltando el bizcocho no nos estropeen la decoración. Una vez la hayamos terminado, metemos la tarta a la nevera durante unos 10 minutos para que se solidifique.

5. La sacamos y ya podemos poner nuestra capa final de crema. Yo la cubrí por completo generosamente y decoré los laterales con unas líneas ayudándome de la espátula. Arriba usé la boquilla 2D (estrella cerrada) para hacer unas estrellas. Finalmente, coloqué sprinkles y nonpareils de colores.



¡Pues hasta aquí la entrada de hoy! Espero que os haya gustado. ¡Vuelvo la semana que viene con más cosas dulces!

Hasta entonces,

Keep on baking!